Revista Recorriendo La Huasteca. Cd. Valles, S.L.P., México. Todos los derechos reservados. 2007.
Integrada por veinte municipios, la Huasteca potosina es una de las más interesantes regiones culturales del país, identificada por la presencia de grupos teenek y nahuas que habitan este territorio desde dos mil años antes de la era cristiana, viviendo organizados en pequeños señoríos o estados independientes.
Se considera que después del año 200 d.C. la Huasteca se definió como una cultura con características propias, entre las que sobresale la arquitectura, identificada por plataformas y templos que utilizan las formas ovales y circulares de manera predominante. Hasta la fecha, los huastecos y los nahuas, habitantes de la Huasteca potosina, conservan gran parte de sus tradiciones como las danzas y la instalación de altares en honor de sus muertos, costumbre considerada en su época como pagana, pero que refleja la lucha por hacer sobrevivir una expresión autóctona, frente al proceso evangelizador que se dio a partir de la llegada de los españoles a este territorio. Con un clima templado y húmedo la mayor parte del año, la Huasteca se identifica por su abundante vegetación que se extiende a lo largo de sus valles, planicies y montañas, en donde todavía se encuentran especies animales y vegetales de gran originalidad.
La producción agrícola incluye caña de azúcar, café, plátano, naranja, limón, papaya y frutos considerados exóticos como maracuyá y litche, entre otros. Sus ríos y cascadas se han convertido en un importante destino para la práctica de distintas actividades de aventura, así como para el turismo cultural, a través de las manifestaciones musicales y artesanales propias e la zona. Rica en tradiciones, la Huasteca se identifica por su gastronomía típica con platillos como el zacahuil y el bolín, ambos de origen prehispánico, así como por la música y baile de huapango, elemento distintivo por excelencia de esta región que por sus características resulta ser un mosaico cultural y una región de trascendente encanto.
¡Bienvenido a una región que usted nunca olvidará!
A la izq. ollas de barro y a la der. jarros típicos